Cuánta energía necesita una cámara en campo, y por qué casi nadie lo calcula
Montar videovigilancia donde no llega la red eléctrica se resuelve casi siempre con un generador diésel o con una acometida provisional. Hay una tercera vía, y la cuenta que decide entre las tres es más simple de lo que parece.

Un frente de obra, un tramo de vía en mantenimiento o un perímetro temporal tienen el mismo problema: hace falta ver, y donde hay que ver no hay contacto eléctrico. Las salidas habituales son tender una acometida provisional —cara, lenta y con obra— o poner un generador diésel, que hay que reabastecer, hace ruido y no se puede dejar solo.
La cuenta que casi nadie hace
Antes de elegir, conviene sumar lo que consume lo que se va a colgar. Una cámara IP fija ronda los 5 a 8 W; una domo PTZ con calefactor puede pedir 30 W o más en el pico. Un radioenlace, entre 5 y 10 W. La suma rara vez pasa de 50 W, y ahí está el punto: es un consumo pequeño para un generador y demasiado para una batería suelta.
La GD-500 está dimensionada justo para esa franja. Entrega hasta 100 W repartidos en salidas de 12 V y 5 V, con tres baterías D24-500 que el fabricante declara entre 13.5 y 450 horas de autonomía según la carga conectada.
- Potencia máxima
- 100 W
- Salidas nominales
- 12 V / 9 A · 5 V / 3 A
- Autonomía típica
- 13.5–450 h (D24-500 × 3)
- Altura nominal
- 1.3 a 5.0 m
- Carga máxima en el mástil
- 10 kg
- Temperatura de operación
- -10 °C a 50 °C
Las cifras son las declaradas por el fabricante. El rango de autonomía es amplio a propósito: 450 horas corresponden a un consumo mínimo y 13.5 a la carga máxima sostenida. La autonomía real sale de sumar el consumo de lo que usted conecte, no de elegir el extremo que más conviene.

Los 5 metros importan más que los vatios
Elevar la cámara cambia qué se ve y qué no. A 2 metros, cualquier vehículo estacionado tapa el fondo de la escena. A 5, la misma cámara cubre el tramo completo y deja de depender de dónde se aparque una camioneta. Por eso el mástil telescópico pesa tanto en la decisión como la batería.
Y como el equipo va sobre ruedas y se pliega a 540 × 600 × 1305 mm, el punto de vigilancia deja de ser fijo: se mueve con el frente de obra en lugar de obligar a replantear la instalación cada vez que el trabajo avanza.

Cuándo no es la respuesta
Si el consumo pasa de 100 W —reflectores, calefacción, varios equipos a la vez— esto se queda corto y toca generador o acometida. Si la instalación es permanente y hay red cerca, tender la acometida sale mejor a la larga. La GD-500 gana en lo temporal, lo móvil y lo que consume poco: obra, vías, eventos, rescate, inspección.